El viernes 20 de febrero, nuestro colegio vivió una experiencia muy especial: los alumnos de 2.º de Bachillerato compartieron una actividad interdisciplinar con los más pequeños de Educación Infantil, trasladándose juntos… ¡a la Prehistoria!
La jornada comenzó con la narración de cuentos ambientados en el Paleolítico y el Neolítico. Los alumnos mayores prepararon historias adaptadas a los más pequeños, utilizando un lenguaje cercano, gestos expresivos y mucha creatividad para explicar cómo vivían los primeros seres humanos, cómo cazaban, cómo descubrían el fuego o cómo empezaron a cultivar la tierra.
Después, pasamos a la parte más práctica: los niños y niñas de Infantil, ayudados por sus compañeros mayores, plantaron semillas, comprendiendo así de forma simbólica el gran avance que supuso la agricultura en el Neolítico. Fue un momento precioso de aprendizaje compartido, en el que se mezclaron curiosidad, cuidado y trabajo en equipo.
La creatividad continuó con la elaboración de dibujos prehistóricos, inspirados en las pinturas rupestres. Utilizando colores terrosos y técnicas sencillas, recrearon escenas de animales, manos y escenas de la vida cotidiana, como auténticos artistas de las cavernas.
Y, para cerrar la actividad, todos juntos bailaron la divertida danza “Unga Balunga”, llenando el aula de risas, ritmo y energía. Un final perfecto para una mañana diferente, en la que el aprendizaje se convirtió en experiencia.
El equipo de infantil agradece al equipo de bachillerato su implicación y esfuerzo en esta actividad.
Este tipo de iniciativas refuerzan el vínculo entre etapas, fomentan la responsabilidad de los alumnos mayores y permiten que los más pequeños aprendan de forma vivencial y significativa.
¡En nuestro colegio seguimos aprendiendo juntos! ¡Somos una pequeña gran familia!